sábado, 18 de diciembre de 2010

De la libreta verde (II)

Manual del Perfecto Cobarde:

1-Huye por todos y de todos.
2-Tú nunca tienes miedo, a ti las cosas "no te apetecen" o "te aburren".
3-Ocupa tu tiempo todo lo que puedas. Apúntate a todos los planes.
4-Intenta no quedarte solo mucho tiempo.
5-Haz daño.
6-Siempre, siempre, siempre lávate las manos. Apañatelas para poder echarle la culpa al otro.
7-Busca un ideal mayor al que aferrarte a modo de justificación.
8-Demuestra que no eres un cobarde haciendo cosas que los demás no se atreven.
9-Pon a otros cobardes en evidencia.
10-Y sobre todo, NUNCA NUNCA NUNCA lo admitas.

De la libreta verde (I)

...Y que yo no me vendo
por abrazos de segunda mano,
ni besos de alquiler.
Y no me digas lo que me debes
si no me lo pagas después...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Tras

Tras este verso caigo muerto
preso de las violencias y excesos
que como buen hipócrita
suscito cada momento.

Tras este verso caigo muerto
pues no hay Dios ni Demonio
que al buen secuestrador
pague mi bajo precio.

Tras este verso decaigo
riéndo sobre los sueños
de la lucha de clases
de cualquier ideario.

Tras este verso me entierro
pues no encontré recetas
para subsanar las desdichas
de este irónico calvario.

Tras este verso despierto
y me alegro en mis adentros
pensando que la vida no es tan triste
que no todo es cosa de modernos.

lunes, 23 de agosto de 2010

Introducción a la Psicopatía (Parte III)

"El mar. El único sitio donde el hombre pierde su naturaleza ( o mejor dicho, la recupera). Una masa inabarcable de agua, jamás conquistada, llena de vida y a la vez solitaria.
Ahora mismo desearía ser un pez, o cualquier clase de animal marino. Sin lenguaje, sin rumbo fijo, sin necesidad de mantener contacto con nadie, solo yo y el mar..."

Los últimos coletazos estivales y la húmeda brisa marina recrean ese sentimiento. Pero no...,es imposible, sigo siendo humano (al menos en lo que apariencia física se refiere) y sigo teniendo que respetar a esta sarta de seres primitivos que comparten (o eso creen) naturaleza conmigo. Inocentes, o mejor hipócritas. Hora de ponerse de nuevo la máscara.

La pregunta, en el fondo, es mucho más profunda: ¿Cómo conseguir aparentar tener algo que tan siquiera sabes lo que es?, ¿cómo conseguir mostrar sentimientos (del tipo que sean) si nunca han estado ahi?, ¿si realmente estás vacío?.

En el fondo, no es mas que un ejercicio de práctica, entrenamiento continuo y ensayo-error, pero a veces no es suficiente. Como persona tienes que relacionarte, buscar a tu par, mantener amistades e incluso odios, y eso lo torna todo aún más complicado.

Como es comprensible, la sensibilidad no es mi punto fuerte. No soy yo el más indicado para dar consejos amorosos, ni para mostrar apoyo ante una tristeza. Realmente no sabría que decir.
El problema viene cuando el que falla eres tú, cuando por torpeza, necesidad o indecisión destrozas una de esas relaciones que has creado para poder sobrevivir en esta selva. Cuando la otra persona descubre que estás vacío, o al menos piensa que lo estás con ella. Es un asunto delicado: ¿debería enfadarme o mostrar indiferencia?, ¿olvidar a la persona como si nunca existió o guardar una especie de "luto" que muestre algo de decoro?. No sé, ciertas cosas me superan.

Realmente se trata más de un problema de infraestructura que de otra cosa. Has creado tu mentira vital a partir de unas relaciones falsas, basadas en un sentimiento que no existe (porque nunca ha estado dentro de tí, ni ese ni ninguno). Si acaso crees reconocer algo de sentimiento con una persona, y es esa a la que más te apegas (Con sentimientos o sin ellos, no dejo de ser un animal, de una forma u otra necesitas otro par). Pero el resto es pura falacia, cadáveres tras intentos en pos de encontrar a ese par, y ahora que lo tienes no son sino carne de cañón, esperando al carroñero de turno o a la limpieza sosegada que los devuelva a su origen, si bien, con un desengaño más en su vida.

Y aquí es donde me encuentro, ¿qué hacer?, en un puro sentido económico debería intentar mantener las cosas como estaban, es pura eficiencia...con la energía que fue invertida para lograr esto, sería un despropósito y un gran derroche. Pero, por lo visto, esto no funciona así. Realmente he debido joderla en algún punto pero no soy capaz de encontrar el error. Si pudiese sentir algo, seguramente sería... pena. Pero el problema es que no hay nada ahí, donde debería haber dolor o falta, no hay nada...solo indiferencia y quizá eso es lo que lo vuelve todo insoportable. Vivir la vida a cada segundo dentro de tu cabeza, sabiendo que nada va a cambiar, sabiendo que nada te va a alterar.

Sin embargo bajas la cabeza y pones una expresión triste (es lo que requiere la ocasión).

-Tranquilo, estas cosas pasan, tu no tienes la culpa...es dificir entenderlas, ya sabes.
-Sí, supongo-miento.

Entonces hundo el cuchillo en la carne casi cruda y lo delizo mientras observo como se parten una a una sus fibras. No es un mal filete, se ve que fue una vaca con suerte...

miércoles, 23 de junio de 2010

Autoestima

Y, ¿ de dónde nace esta carga?. Este miedo a decidir, a ser dueños de nuestra vida. A no tener que rendir cuentas ante nadie más que nosotros mismos, sin mayor justificación que el "lo hice porque lo consideré correcto".

Años de vida repudiados, olvidados en el desván. En un sucio baúl, anclado con miles de cadenas; una por cada pena y dolor que nos impidió ser libres.
Días, meses...años, buscando el motivo que nos empujase a actuar y, como topos (ciegos), evitamos mirar la extraña carambola que el destino nos pone al alcance de la mano. No por temer, si no por no confiar (ni en otros, ni en uno mismo). Por desear y no actuar. Por sobrevivir, en vez de vivir.

Tiempo invertido en crear un papel que ni nosotros nos creemos, inventado para protegernos y que ahora se vuelve en nuestra contra. Excusas rebuscadas para no creer, sentir ni necesitar, y al final... nada.

Sólo el silencio de otro día entre oscuras paredes, esperando el reflejo del sol en este sucio cuarto sin ventanas, deseando que "su" voz nos siga hablando, sus ojos mirando desde ese infinito hasta ahora inconcebible y, sin embargo, a la vez obligándonos a poner rumbo fijo a la oscuridad, al centro de la tiniebla.

-Por desear, pero no actuar.-


Respiro-mentira-.... a partir de ahora, lo haré.

lunes, 21 de junio de 2010

Introducción a la Psicopatía (Parte II)

El cuchillo aún gotea sangre mientras lo traslado desde su última víctima hacia su desgastada funda.

Es curioso observar como la vida te coloca, de forma incesante, siempre ante el mismo obstáculo. Parece casi un acto irónico, o una macabra broma de aquello que (de forma errónea) algunos denominan destino.

Bueno...Malo, en el fondo: puntos de vista. Y no, no me justifico con ello ,en absoluto. Todos debemos tener una ética, quizá una moral (aunque sea hecha a nuestra imágen y semejanza). Una bonita puesta en escena que nos permita relacionarnos con estos seres ambulantes. Ser capaces de soltar una sonrisa absurda al cruzarte con el vecino, chocar la mano con ese compañero gilipollas que te trae los cafes, regalar un beso o un buen gesto solo para equilibrar la balanza.

Es triste, quizá, simplificar de tal modo la vida. Pero, qué es sino una sucesión de desengaños, provocada generalmente por aquello en lo que nosotros creíamos valorar e incluso confiar. Todos nos sentimos utilizados, incluso humillados. Despreciados, infravalorados... y sin embargo somos todos iguales: unos perfectos hipócritas hartos de todo, sin problema en utilizar cuanto (y quién) esté a nuestro alcance para conseguir nuestros objetivos.

Visto así, no me diferencio tanto de ellos. Si "olvidamos" lo de la ausencia de sentimientos, en el fondo somos iguales. Nos convertimos en perfectos actores de una vida inventada, un papel a medida que nos permite vivir (o "sobrevivir") dando lo minimo de nosotros y aportando lo que los demás esperan para poder mantener este equilibrio de mentiras, traiciones, puñaladas y desesperación.

Pero en el fondo es divertido, ¿por qué sino ibamos a hacerlo?. Es curioso echar la vista atrás y observar el reguero de monstruos que vamos creando, personalidades cambiadas, mutiladas o deformadas por nuestro afán de éxito, manipulación, poder... ¿Qué más da? Son muñecos útiles, cumplen su cometido, y de vez en cuando la vida te da uno nuevo.

Y qué puedes hacer con ellos sino intentar enseñarles y cuando ves que se te van de las manos, cortarlos en pedacitos.


Dicho esto, recojo los últimos restos, limpio los desperfectos y me enciendo un cigarrito... "por lo bien que lo hemos hecho".

sábado, 22 de mayo de 2010

"Introducción a la psicopatía" (Parte I)

Vago por el pequeño bulevar a la hora en que el sol comienza su retirada.
Los días se empiezan a hacer más largos y la elevada temperatura inicia su efecto en los organismos de estos extraños seres que dicen compartir especie conmigo. Sus hormonas se disparan al compás de las visiones de faldas cortas y buen tiempo, surcando con la vista el oleaje de bikinis y vestidos cortos con los que la temporada estival abre su pequeña veda.

Una especie de carnaval trimestral en el que en lugar de disfrazarse de otras personas, estos seres, muestran sus instintos de la forma más humana y a la vez animal posible.
Cómo me gustaría entenderlos, ser capaz de sentir como ellos sienten. Encontrar el motivo por el que necesitan continuamente de la aprobación de alguien, una sumisión genética y heredada en busca del par que les complete, y sin embargo (como en todo lo humano) no hacen sino equivocarse continuamente, provocando más dolor (si cabe) del que pretenden evitar aferrándose a alguien.

Yo, prefiero la soledad.
No es un síntoma de autocomplacencia, es más bien un ritual adquirido por los años de práctica. Demasiadas relaciones, intentos por comprender los sentimientos, todo funciona hasta que esperan más de ti y entonces te das cuenta que no puedes dar más de ti, porque no lo hay. Vendiste o te robaron esa capacidad de sentír y te has visto abocado al teatro diario, actuando para demostrar que eres "normal", para evitar que vean el monstruo que llevas dentro. Y sin embargo, funciona. Pequeñas presas en su inocencia, o búsqueda de respuestas, tropiezan con la poca humanidad que aún te queda. Sin preguntas ni reproches se amoldan a tu ser y se intentan convertir en ese equilibrio, esa parte dañada. Es triste, en el fondo no soy tan original, todo el mundo busca una vida normal...y eso es lo que hace que todo sea insoportable.

Esta horda de oscuros pensamientos inunda la poca coherencia que queda en mi mente al compás de los rítmicos movimientos de una pareja escondidos tras una palmera. Despejo mi cabeza y tras respirar un par de veces reemprendo mi marcha.


Un buen día lo tiene cualquiera...

domingo, 16 de mayo de 2010

Espejismos, dunas, desiertos

Desde las dunas del pensamiento
vagan las arenas de recuerdos absurdos,
inmaculados al tiempo.
Mientras rezan por escapar
del empuje del viento.

Calurosas acometidas de vagos sentimientos
brotan en las esquinas de un oasis incierto,
cubierto por espejismos
de un pasado mas cuerdo.

Historias de mercaderes, de bandidos y necios
que descansan en las sombras.
Reino de los muertos.

Locuras de faquires: idealismos y desvelos.
Locuras de aquellos que ven mar
donde ya sólo hay desierto.

martes, 11 de mayo de 2010

Pecios

Oscuridad que ilumina por dentro
limpia pura...pero sucia.
Pecios de mil barcos,
hundidos, ahogados, llorados.
Tristes en la espesura
de un mar que no cesa.

Violento, sin rumbo ni brújula.
La locura es utópica,
la rabia, misántropa,
escondida en la hendidura
hendidura de kilómetros
profunda, negra y a la vez brillante...

lunes, 29 de marzo de 2010

La tragicomedia del hombre moderno

Aplausos...

Se abre el telón:

1er Acto:

Estamos en el 4º día (el tercero siempre es el peor), la bombilla tiñe la habitación de un sucio color ocre; "H" está tendido sobre la cama mientras habla, tras tres días de puro sufrimiento, se decide a abrir su boca. Por primera vez expulsa algo en vez de ingerir:

- En el fondo este es nuestro mundo. Toda nuestra vida viviendo de las putas apariencias, ¿sabes?. Que si soy el más grande, que si todo lo tengo duro, que si tengo que hacerme el puto fuerte. ¡Joder, la gente no tiene ni una jodida idea de lo que es esta mierda en realidad! No eres más fuerte por no llorar, eso es una puta mierda...eres más fuerte cuando no te importa llorar, cuando no te importa que cualquier soplapollas venido a menos pueda hacer una valoración sobre ti. Cuando te la suda el puto mundo, esa es la triste verdad, solo entonces eres fuerte.



2º Acto:

Poco a poco se incorpora mientras desvía su mirada a la oscura ventana:

- ¿Sabes?, yo llegué hasta ahí...yo era fuerte, o al menos eso creía. Me encunbraron y toda esa mierda. Era todo tan fácil... Una sonrisa por aquí, una mirada ambigua por allá. Era el rey de su puta selva. Y ¿sabes por qué? Yo te lo diré: porque me la sudaba toda su puta basura, yo cumplía mi papel, me aprovechaba de lo que veía y lo disimulaba haciendo como que me apiadaba de ellos, como que me importaban. Era todo aquello que desean y temen, era libre... el puto centro de su sistema. Pero como siempre, todo se jode. Y, ¿a donde nos conduce todo esto? Esto nos lleva al jodido principio una vez más. Nadie escapa a la rueda, nadie es libre. Todo es una mierda de ilusión creada para reirse en nuestra puta cara. Ellos tiran las fichas y nosotros nos chupamos las putas pollas. Nos obligamos a odiarnos, convertimos nuestra vida en una partida a la ruleta rusa. No hay amigos, solo putos imbéciles que nos hacen sentirnos miembros de algo.



3º Acto:

"H" se levanta, enciende un cigarrillo y se sienta en la encimera:

-Pero claro, entonces apareces tú. Cuando estás arriba, de repente notas que te falta algo. Un puto agujero en el pecho ¿sabes?. Y entonces,¡ sólo entonces!, te das cuenta de que llevas toda tu puta vida solo. Que sí, he vivido de puta madre, me he emborrachado, drogado... he follado con todo lo follable, pero no tenía nada. No sentía nada. Era una puta máquina, proceso en serie, mecanización completa. Y todo eso se fue a la mierda cuando te vi. En mi vida me sentí tan vacío y pensé que todo sería una puta mierda. Pero no, tú no eres como ellos...tu sabes la verdad, y querías vivir. Y lo mejor de todo, me querías. Y como siempre la cagué, pero no te importo, me querías. Y yo estaba muy solo, no quiero volver a estar solo. Odio estar solo. Tú, tú... sin ti, joder seguiría siendo la misma puta mierda. Habría muerto ya de no se que rara enfermedad, o con un jodido tiro en la nuca, drogado en una cuneta y hasta el culo de sida. Pero no, has sido mi salvación y, ¡no! no quiero estar solo nunca más...si te vas soy mierda, si te vas... me voy.

"H" apaga el cigarrillo en el suelo. Cambio de cámara y observamos la habitación desde la ventana. No hay nadie, sólo un colchón gris, una foto a medio quemar y los restos de lo que en su día fue un paquete de cigarrillos ahora convertidos en humo.





4º Acto:


Escuchamos el silencio de la ciudad dormida solo roto por el sonido de un disparo:
Vecinos en el descansillo, gritos, niños llorando, la policía y una ambulancia.
No hubo nota de suicidio, sólo humo. Humo en la colilla, humo en la pistola y humo en la ventana. Porque toda vida al final no es más que eso... "Humo".

Se cierra el telón.

Aplausos...

miércoles, 24 de marzo de 2010

Fuegos y cenizas

"La verdad fue escrita en las sombras y por mucho que te ilumines no la podrás ver."

Desde que "M" aprendió a encenderse, se había limitado a arder esperando la última calada de su vida. Era curioso que fuera ahora, cuando menos lo esperaba, el momento en que se estaba convirtiendo en cenizas.

Sus últimos meses fueron como un cigarrillo a la inversa, consumiendo su etéreo combustible hasta ver quemarse su cabeza. Los problemas se amontonaban, las respuestas vacías (si es verdad que alguna vez le valieron) ya no le satisfacían. Su escudo (creado a base de fuerzas, dolores y mentiras), otrora inquebrantable, se resquebrajaba ante las primeras dudas que no sabía responder en muchos años.

Había basado su vida en la autosuficiencia, una "suerte" de autarquía vital que le había salvado durante las épocas duras y que ahora, cansado y abatido, no hacía más que acelerar su propia combustión. Hasta una colilla necesita de una bocanada de vez en cuando para mantenerse viva.
Por una vez sintió flaquear su impasible seguridad: como todo buen ególatra había dominado las artes más oscuras del control mental, pero ahora era insuficiente.

Dicen que cuando no encuentras el camino, debes volver al origen, y eso es lo que él decidió hacer, pero ¿cómo encontrar el camino cuando te has dedicado a borrarle paso tras paso?, ¿cómo es posible subir al cielo si lo único que haces es caer? La respuesta, como dijo Dylan, estaba en el viento. La solución, convertirse en humo.

Y así llegamos al momento final (si bien un final no es más que el inicio de otra historia), la ceniza deja paso al humo y este solo sabe elevarse.

"M" descubrió que el mundo de los demás no era diferente a su maltrecha autarquía. Lo cierto es que la apariencia reina el mundo, y sus dotes eran más que suficientes para manejarlo. Solo necesitaba un cambio de careta.

"Lo unico que necesitas es cambiar, aceptar tu rol en la selva, unas pequeñas gotas de falsedad y apariencia, un bonito cambio de imágen, una falsa sonrisa y una gigantesca capacidad de traga-mierda. Añádele un poco de autocompasión y una elegante pose. Así te convertirás en un miembro digno de la alabanza de los demás, serás aceptado por todos y convertido en uno de los centros de su sistema."

Inició así la nueva tragicomedia, la historia del hombre moderno. La triste epopeya basada en el caos:
Cambió de peinado, de estilo y de vida, compró una nueva marca de tabaco y volvió al punto del que había partido (no todo pueden ser cambios). Eligió esta vez usar una vía más divertida: jugar en vez de esperar, quemar en vez de consumirse, actuar en vez de mirar.

Dicen que quién siembra viento recoge tempestades; pero el sabía que el viento era quién le había devuelto a la vida. Y sabe que desde ahora puede controlar la tristeza:

"A las tristezas no les gusta estar solas y desaparecen si no encuentran a nadie que las piense. No poseen razón de ser por sí mismas. Necesitan que se les preste atención."

Aprendió a sembrar las semillas del caos y ahora se limita a esperar sus frutos. Pero, ¿cuáles son éstos? Eso, señores, pertenece a un ámbito en el que no podemos entrar...porque si hay algo que sacamos en claro de todo esto es que hay cosas que no hay que contar.

Porque donde hay cenizas es que hubo un fuego, y el mundo (aún, hoy, siempre) se muere por volver a arder.

jueves, 4 de marzo de 2010

Miro a la ventana (abierta)

Sólo cuando el Sol se marcha somos capaces de ver.

Son las 2 de la mañana y "M" se atreve a abrir la ventana. La oscuridad y el frío siguen perennes pero sólo en lo negativo somos capaces de vislumbrar lo positivo (para subir hay que caer, que dijo el poeta).

Cientos de terrazas aparecen a su vista, llenas de recuerdos...objetos, que evocan tiempos pasados, quizá felices; alguna maceta con plantas secas ponen el punto triste y realista de la fugacidad de la vida. Mirando las ventanas cerradas y las persianas bajadas hasta que no hay posibilidad de iluminación alguna, es capaz de sentir las vidas que se alojan al otro lado de ellas. Personas sin nombre, pero con historias. Vivimos tan llenos de luces que no somos capaces de ver en la oscuridad. Nos han enseñado a no mirar para no ver...para no creer. Pasaremos delante de mil personas y jamás nos preocuparemos por el que está a los 20 o 30 metros que separan un lado de calle del otro:

Algún estudiante con estrés pre-examen, una jovencita que llora por su (ya ex) novio o el sueño profundo del panadero de la esquina que se levantará en 3 horas para trabajar en su rutinaria y monótona vida. Sólo algún encuentro casual o alguna imágen insolita (esa viejecita con tembleque que sale todas las tardes a fumar por la ventana) nos sacarán de la indiferencia automática en la que nos han dogmatizado.

Nos han enseñado a creernos algo grande pero a la vez nos indican nuestro limite. Ahora mira al cielo (querría ver las estrellas pero la luz de las malditas farolas y la contaminación se lo impiden) y se siento pequeño, pero a la vez infinito. Si tan siquiera somos capaces de explicar cosas pequeñas, ¿cómo nos pueden limitar?, ¿cómo nos pueden hacer ser grandes?.

A la luz de la oscuridad todo parece distinto, detalles en los que nunca reparas cobran una nueva identidad. Una simple señal de tráfico en el suelo parece una cruz inversa (paradoja, casualidad o causalidad).

Quizá detrás de alguna de esas ventanas unos ojos curiosos le estén observando ahora, pensando "¿Qué coño hará el imbécil ese mirando al cielo desde su puta ventana?", pero la curiosidad no pasará de ahi.

Tranquilos, mañana cuando salga el Sol, volveremos a ser ciegos...ciegos ante la auténtica realidad que se nos escapa; y sordos, sordos ante los gritos del mundo en calma.

Tenemos sobrevalorada la palabra, abandonado el silencio y prohibidos los gritos. ¿Cómo hacerse oír?, ¿Cómo protestar?.
¿Recuerdas cuál fue la última vez que gritaste a pleno pulmón, que soltaste todo lo que llevabas dentro sin miedo a miradas escrutadoras o a que alguien te mandara callar?

Vivimos inmersos en nuestros "grandísimos" problemas, enloquecidos por el rumor de fondo e incapaces de escuchar (que no oír) los gritos que en silencio damos.

Son las 2 y 21 y un pajaro protesta ante esto con su piar, que más da...mañana será silencio otra vez.

"M" apura su cigarrillo, lo lanza al vacío y se sorprende al oirlo chocar contra el asfalto.

Gritar-piensa-lo único que me hace falta es gritar.-Pero se ha quedado mudo, una vez más.

martes, 2 de marzo de 2010

Too little much too late

¿preguntas por la verdad?
no hay verdad
qué tonto puede afirmar que lleva la verdad consigo
porque no es sino un asunto de borrachos
¿romántico? sí
¿trágico? no, creo que no...

(Bob Dylan)



Enfrentándose a todo, saliendo siempre con, como mucho, cuatro arañazos, nuevas pullas, alguna que otra pequeña confesión sentimentalona en el bajón tras la adrenalina e inconfesable, secreta e infantilmente pasándoselo como enanos.

Él estaba realmente bien.

"Sigue adelante, cazando, matando, corriendo, salvando. Sigue adelante y no te gires, no mires atrás, no más que para comprobar si hay que matar, si hay que sangrar más, más. A lo que se esconde en las sombras. A lo que se prepara a atacarte.

Nunca más allá.

Y, cuando no haya más que matar, carretera. Carretera y música, fuerte, latiendo en tus oídos, escondiendo lo demás, y nuevos horizontes, nuevos moteles, hasta que toque volver a matar.

Y no hay más. Por un rato, por unos días, enfadado con el mundo, agresivo, no hay más. Ni se siente bueno, ni se siente culpable, ni nada más que eso: asesino. Cazador. Un ave de presa. Que no piensa en nada más. Nada."

Repito, él estaba realmente bien.

lunes, 1 de marzo de 2010

Dark night of the soul

Have you ever feel the evil's hand up on your shoulder?Feel the breath of pain remembering where you were not older.When you are crawling down into depression, the alcohol and miserable regrets burns your soul like a flaming death eagle falling into the ocean.
But the halo invades your body in the dark night of the lights looking in your sealed emotions and undisclosed desires. It rise up your rage and you may be confused thinking about... love? It's not your fault, halo changes your mind, shocking depressions thinking you're all right. Spending lots of bills which will see scaping from your hands falling from the bra... landing on floor.
Evil gets transformed in the most perfect whore.

Happiness is stopped at the time you're money's gone. In the awakening of your sins your feelings has broken down, Your stupid answer is to waste your hands splitted while your dreams scapes run away helped... on your own.

Your heart stop beating, tired of your blame,the sins and misteries
which feed your life. Poisoned by the heroin you will showing a frozen smile 'cause is the dark... the dark night of the soul. And may you could call it rage or hate, or may you call it simply: the stupid and harmful love.
Staring to the evil, the sad boy's dancing when no one watch his show. 'Cause is the night, the dance night... where no music sounds.

jueves, 25 de febrero de 2010

This monkey's gone to heaven

Nos pasamos la vida buscando un hueco en el mundo, un síntoma de pertenencia (ya sea una sonrisa de aprobación, una palmadita de aquel al que consideramos superior o la simple ausencia de crítica), algo por con lo que dotar de sentido a nuestra forma de actuar pese a que normalmente vaya en contra de nosotros mismos.

Hemos aprendido a vivir en un mundo de cuento, donde los malos son los buenos y los buenos se tienen que callar. Lo diferente es "raro", lo inteligente "friki", lo sentimental "irracional"... y así seguiría la lista.
Hemos aprendido a aceptar "lo que está bien" y a agachar la cabeza, obedientes, para no ser expulsados de aquello a lo que llamamos "grupo".Si te rebelas eres un subersivo y si crees en ti eres un flipado.

Nos enseñan desde pequeños a negar todo aquello que somos, a aceptar como nuestro lo que otros han elegido como bueno y pocas veces nos preguntamos si eso es realmente bueno para nosotros.

Ya nadie se atreve a ser uno mismo, pasear por cualquier parte se convierte en un desfile de bonitas ( y dolorosas) caretas, cada cual más llamativa para ocultar lo que se esconde debajo. Ya no existen locuras, ni "años locos". No nos fiamos de nosotros mismos, y mucho menos de los demás. Nos aferramos a la gente como si fueran el último ancla para salvarnos y eso es precisamente lo que nos hace perderla. Malgastamos nuestra vida con el miedo permanente al que dirán, al que pensarán si me muestro tal como soy.

En el fondo nos acabamos creyendo nuestra careta y pensamos que somos felices mientras nos acostamos pensando en todo aquello que no tenemos ni nos atrevemos a conseguir por miedo (esa persona, trabajo o cualquier otro anhelo profundo) y nos tapamos con la sábana hasta la frente pensando que la oscuridad o el sueño se llevarán esos deseos y dejarán a nuestra pequeña mentira seguir su curso para vivir lo que nos imponen como "felicidad" (esa falsa felicidad definida como ausencia de problemas).

Yo aprendí otra cosa, la felicidad no se tiene: uno no es feliz, uno consigue ser feliz un tiempo y vuelve para abajo. Es una continua lucha, pero es la que nos permite sentir.
Matamos a Bécquer, vivimos del cuento, nos encanta Gran Hermano y nuestros cuadros son borratajos... Creemos haber eliminado el dolor habiendo eliminado la lucha y lo que hemos hecho ha sido rendirnos.

Quiero querer, quiero reír y, por supuesto, quiero tener problemas (amo tener problemas) para poder seguir, para poder luchar y, quizás, equivocarme y ser feliz.

No más imposiciones, nadie que me diga cuando reir y cuando callar. El silencio ha desaparecido pero tampoco nos atrevemos a gritar, vivimos en la mediocridad y mientras seguimos viendo fotos de épocas pasadas, recordando momentos en los que no nos importó luchar por algo y encerrandonos una vez más en deseos inalcanzables por nuestra cabezoneria y nuestro miedo.
Cualquier tiempo pasado fue mejor y nos conformamos con ello.

This monkey's gone to heaven...

miércoles, 17 de febrero de 2010

Última llamada

"M" notó la molesta vibración en el bolsillo de su pantalón. Sacó el teléfono con desgana esperando "otra llamada más", quizá algo de trabajo, algún amigo aburrido o alguna furcia de ocasión buscando algo de cariño. Dejó sonar un poco el tono de llamada antes de observar el nombre de la llamada entrante. En ese momento cayó en la cuenta de que no iba a ser una conversación más. Antes de descolgar vio pasar recuerdos revueltos en su, ahora, nublada mente.

Descolgó el auricular y guardó silencio aguardando la respuesta:

-Hola... te echo de menos.-pronunció ella al otro lado de la línea.

No supo que contestar y colgó con dificultad.

"M" no necesitó mucho más, su mundo ahora estaba bocabajo:
Había creado una nueva vida huyéndo de esa frase, de una voz similar y de una sucesión de cicatrices que, pese invisibles a los ojos, aún seguían doliendo en noches de luna llena e insomnio pseudoalcohólico. Se inventó un nuevo nombre e historia, ocultó todo rastro de pasado y se embarcó en una nueva aventura. La gente solía decir que era un valiente, pero el sabía que era precisamente la decisión más cobarde de cuantas pudo tomar.

De su antigua vida quedaba poco más que los vicios. Siempre con un cigarro en la boca, una botella en la estanteria y la foto de la única persona que en algún momento le entendió (y a la que tuvo que dejar atrás para salvarse a sí mismo) en su, ahora vacía, cartera. Renunció a cualquier clase de confianza o sentimiento limitándose a seguir su falsa filosofía de Carpe Diem.

Su recuerdo aún seguía candente y era incapaz de empatizar más alla de la conversación interesada en el bar para lograr una nueva víctima para su dormitorio. Pulió su técnica hasta niveles insospechados. "Hablar, beber, follar, olvidar y repetir el ciclo...para que más"-se convenció. El problema de este juego de desesperados, es que a veces te encuentras con la persona menos indicada, en el momento menos oportuno; y así había ocurrido. Lo que empezó como una conversación interesada más había terminado por convertirse en un nuevo viaje a ninguna parte, aunque esta vez se empeñó en negar sus sentimientos hasta que fue demasiado tarde.

La voz que aún retumbaba en su cabeza le pertenecía precisamente a ella; el escalón que le había ayudado a crecer en su nuevo destino era, irónicamente, aquel que ahora le impulsaba y hundía hacia su ya anteriormente conocido infierno personal.

El sárcastico destino giraba una vez más la ruleta, enfilando un nuevo desastre manifiesto. De nada servían ya los lamentos, las huídas y las negaciones. Todo su mundo se tambaleaba y pensó en sus opciones. Jamás creyó que podría volver a sentir aquello, una violencia infinita le envolvía y turbaba e impedía cualquier acto racional, sin embargo no se sentía mal sino fuerte. Decidió que ya era tarde para seguir huyéndo, con la rabia insolente que le había caracterizado, y que había aprendido gracias a situaciones como esa, hizo la elección más difícil.

Ni venganza, ni maniobras absurdas de escapismo. Entendió que para superar la prueba tenía que pasar obligatoriamente aquellas que había aplazado.

Esta vez era él el que llamaba...pero el número marcado era bien distinto; tras tres tonos, el silenció le contestó:

-Hola... te echo de menos-le dijo al silencio.

...Y el silencio, tras dudar que decir, colgó.

viernes, 29 de enero de 2010

The eternal girl next door

"Nuestra vida no está marcada por las cosas que nos pasan, sino por las personas que pasan por ella"


Se sentó en el pequeño taburete y pidió un nuevo whisky con hielo. No podía creer que le hubiera vuelto a pasar pero, de hecho, así era. Siempre le ocurría el mismo proceso, por más que el se lo negaba, siempre pensaba que era la definitiva y sin embargo siempre se equivocaba.

La conoció unos meses atrás, unas sonrisas calculadas, unos comentarios oportunos, un par de copas y unos encuentros casuales fueron forjando en el una idea: la "idea" de que ella no era una más, de que era diferente a todas, de que quizá era a ella a quién estaba esperando ( Aunque esto le pasaba con cada persona que conocía) . Cada día se sentía mas lleno, hablaban más, abrió su "corazón" y quiso sentir de nuevo, todo era perfecto pero como siempre tenía fecha de caducidad. La secuencia fue la misma que en las incontables situaciones anteriores:
Celos, envidias, silencios incomodos, evitación, llamadas perdidas y canceladas, mensajes sin contestar, escusas vacías y, por fin, la ruptura final.

Toda su vida se habia convertido en una mala obra de teatro, en el que entraba una nueva protagonista a la que el identificaba como la única, aprendia lo necesario, se usaban mutuamente, desaparecía y aparecía otra distinta cada vez. Las primeras veces no se daba cuenta de ello, pero la experiencia le iba enseñando también a identificarlo y por eso esta noche estaba allí.

Se imaginó su vida como un hotel en el que vas conociendo a la gente por habitaciones:
Entras, te quedas todo lo que puedas intentado que te salga lo mas barato posible (ya sea robando toallas, champús o forzando el minibar) y en una de las visitas a recepción conoces a la chica de la habitación de al lado (mucho mas guapa e interesante que la que tienes en tu habitación, por supuesto), la "eterna" chica de la habitación de al lado..., y entonces te das cuenta de todo y empiezas otra vez...abandonas la habitación para ir a la suya pero siempre habrá una nueva chica de al lado esperando, cada vez romperás un nuevo corazón, cada vez descubrirás más que todo esto no es más que una mala obra de teatro en la que los sentimientos quedaron muy atrás y que lo único que importa es el "más y mejor" conocer, aprender, cazar, probar, desear, jugar, utilizar y, por supuesto, abandonar para continuar.

Decidió que en el fondo no era tan mala vida. Era lo que el mundo, de una forma u otra, le había enseñado. Olvidó cualquier referencia a la palabra "amor", "cariño" o "fidelidad"; ninguna de ella era necesaria ya. Descubrió que cada vez que se había enamorado, no era sino una ilusión de control y dificultad, era un reto (conseguir a la otra persona), una especie de esclavitud; y una vez conseguido, el juego perdía toda la gracia por lo que había que buscar nuevas presas.

Esas nuevas presas eran la verdadera motivación para seguir, para mantenerse en forma, crear nuevas estrategias, sufrir por una mujer, reir, pasarlo bien, utilizarse mutuamente y aprender a abandonar lo deseado. Sin embargo, no era algo malo, gracias a estas relaciones temporales aprendía realmente, no había necesidad de mentir o enmascarar secretos, las personas dejaban una auténtica huella imborrable en el, mucho mas profunda que una relación "amorosa" o largos meses de "te quiero(s)" vacíos.

Se había convertido en un cazador, y como tal no perseguía más que las presas que huyera de él.
Ésta, como no puede ser de otra forma, era la siguiente mujer en su lista, la chica de la habitación de al lado... The eternal girl next door.


Y curiosamente la acababa de ver...

martes, 26 de enero de 2010

Elipsis

Es curioso el crepitar de la lluvia en la ventana, cual si fuera una estúpida ovación al cuerpo que mira a través de ella. Nota la vergüenza del actor que por primera vez recibe el baño de multitudes tras la función y se siente el ser más pequeño de la naturaleza, esa sensación de estar aún al Norte del Norte.

Con el frío Sol de los finales de Enero iniciando su performance diaria (en está epoca hasta él y sus rayos están de rebajas) los síntomas típicos retoman el control sobre su cuerpo. Sudores fríos, dolor de cabeza, sabor a tabaco...sí, la resaca es la única que ( junto con la soledad) quizá nunca le abandona. La historia de un hombre se escribe a partir de sus resacas, de las promesas sin sentido que la siguen y que nos creemos hasta el siguiente fin de semana.

Al menos él descubrió que la felicidad no es posible, toda lucha por ella es un suicidio al propio alma. Gastó demasiados años en ella, la creyó encontrar en cada palabra de "amor", en cada labio que besó, cada cuerpo que tocó y cada cabello que rozó. Pero no fue así, y ahora se da cuenta que es mejor. Aun le queda el alcohol, las noches absurdas convertidas en recurrentes elipsis, el sexo salvaje como venganza contra la humanidad, el odio a todo lo que identifica con esa vaga palabra llamada "amor", su guitarra y el tabaco.

Se acerca un cigarrillo a la boca mientras con la otra mano acaricia la barba de varios dias que empieza a poblar su cara. Inclina la cabeza en señal de reverencia a la invisible multitud que sigue aplaudiendo en el cristal y enciende su cigarro sin apartar la mirada de la extraña mancha de la pared. Entonces grita de rabia y, por primera vez en años, abre su mente:

"Nos creemos seres superiores, dominamos el mundo, estamos en la puta cresta de la ola: Las responsabilidades nos la sudan (alguien pagará por nuestros actos y si no pagaremos a alguien para que nos los solucione), nuestros derechos son mentira (derecho a opinar, a la libertad, a un trabajo digno, a la vida...y a la ¿felicidad?), la propia felicidad es mentira y nos creemos su cuento, y aún así nos creemos alternativos, revolucionarios, antisistema y molones. Y sin embargo, mírame y mírate, un simple líquido...ese licor barato: nubla tus sentidos y te hace desear todo aquello de lo que ayer te reias (salud, responsabilidad, compromiso...estabilidad)"

Con estos pensamientos mete su cabeza en el agua helada de la ducha, el único alivio que encontrará en todo el día. El resto del tiempo su vida estará controlada por el estrés, la cafeína y la nicotina. ¿Qué más da? Sigue siendo libre...¿verdad?.

sábado, 9 de enero de 2010

"Flota"

Y la intentaron tirar, y la quisieron destrozar, hundirla. Evitar que fuera feliz por cada medio que estaba en su mano. No se podía permitir que alguien fuera feliz con tan poco (una sonrisa, una cara alegre, un chico, tabaco y alguna copa ocasional). La infravaloraron e intentaron callar su voz. Ella se tambaleó y empezó a hundirse, pensó que nada valía ya la pena, que no se podía luchar contra los demás. Perdió las ganas de seguir viviendo, no encontraba nada a que aferrarse. Se olvidó de que era más fuerte que cualquiera (y desde luego muchísimo más que ellos).

Sin embargo, la solución era muy fácil, solo tenía que mirar a su interior...saber lo que ella tenía...lo que ninguno de ellos pensaba que podía valer, lo que había hecho que precisamente la quisieran hundir (nadie soporta que alguien sea feliz sin tener que actuar o aparentar, a nadie le gusta ver que alguien va bien por ser ella misma y tu te hundes aparentando ser quién no eres).

Sólo tenía que escuchar esa voz:

-"Flota". Agárrate y ven.

Y ven a aprender a vivir.

domingo, 3 de enero de 2010

La vida es:

Jugar, jugar, jugar, jugar, jugar, estudiar, jugar, estudiar, jugar, estudiar, estudiar, jugar, estudiar, estudiar, estudiar, estudiar, Primer Amor, Felicidad Breve, Ruptura, Arrepentimiento, estudiar, estudiar, estudiar, estudiar, jugar, trabajo, jugar, trabajo, jugar, trabajo, Idealismos, Esfuerzo, Rechazo, Equivocación, trabajo, Esfuerzo, Equivocación, Esfuerzo, Compromiso, trabajo, trabajo, trabajo, jugar, trabajo, trabajo, trabajo, jugar, Jubilarte, jugar, Morir.


Todos nacemos, crecemos, dejamos de molar y morimos.
Ir tirando, mirando hacia delante hasta el dia que la palmes.
 
Búsqueda personalizada