lunes, 29 de marzo de 2010

La tragicomedia del hombre moderno

Aplausos...

Se abre el telón:

1er Acto:

Estamos en el 4º día (el tercero siempre es el peor), la bombilla tiñe la habitación de un sucio color ocre; "H" está tendido sobre la cama mientras habla, tras tres días de puro sufrimiento, se decide a abrir su boca. Por primera vez expulsa algo en vez de ingerir:

- En el fondo este es nuestro mundo. Toda nuestra vida viviendo de las putas apariencias, ¿sabes?. Que si soy el más grande, que si todo lo tengo duro, que si tengo que hacerme el puto fuerte. ¡Joder, la gente no tiene ni una jodida idea de lo que es esta mierda en realidad! No eres más fuerte por no llorar, eso es una puta mierda...eres más fuerte cuando no te importa llorar, cuando no te importa que cualquier soplapollas venido a menos pueda hacer una valoración sobre ti. Cuando te la suda el puto mundo, esa es la triste verdad, solo entonces eres fuerte.



2º Acto:

Poco a poco se incorpora mientras desvía su mirada a la oscura ventana:

- ¿Sabes?, yo llegué hasta ahí...yo era fuerte, o al menos eso creía. Me encunbraron y toda esa mierda. Era todo tan fácil... Una sonrisa por aquí, una mirada ambigua por allá. Era el rey de su puta selva. Y ¿sabes por qué? Yo te lo diré: porque me la sudaba toda su puta basura, yo cumplía mi papel, me aprovechaba de lo que veía y lo disimulaba haciendo como que me apiadaba de ellos, como que me importaban. Era todo aquello que desean y temen, era libre... el puto centro de su sistema. Pero como siempre, todo se jode. Y, ¿a donde nos conduce todo esto? Esto nos lleva al jodido principio una vez más. Nadie escapa a la rueda, nadie es libre. Todo es una mierda de ilusión creada para reirse en nuestra puta cara. Ellos tiran las fichas y nosotros nos chupamos las putas pollas. Nos obligamos a odiarnos, convertimos nuestra vida en una partida a la ruleta rusa. No hay amigos, solo putos imbéciles que nos hacen sentirnos miembros de algo.



3º Acto:

"H" se levanta, enciende un cigarrillo y se sienta en la encimera:

-Pero claro, entonces apareces tú. Cuando estás arriba, de repente notas que te falta algo. Un puto agujero en el pecho ¿sabes?. Y entonces,¡ sólo entonces!, te das cuenta de que llevas toda tu puta vida solo. Que sí, he vivido de puta madre, me he emborrachado, drogado... he follado con todo lo follable, pero no tenía nada. No sentía nada. Era una puta máquina, proceso en serie, mecanización completa. Y todo eso se fue a la mierda cuando te vi. En mi vida me sentí tan vacío y pensé que todo sería una puta mierda. Pero no, tú no eres como ellos...tu sabes la verdad, y querías vivir. Y lo mejor de todo, me querías. Y como siempre la cagué, pero no te importo, me querías. Y yo estaba muy solo, no quiero volver a estar solo. Odio estar solo. Tú, tú... sin ti, joder seguiría siendo la misma puta mierda. Habría muerto ya de no se que rara enfermedad, o con un jodido tiro en la nuca, drogado en una cuneta y hasta el culo de sida. Pero no, has sido mi salvación y, ¡no! no quiero estar solo nunca más...si te vas soy mierda, si te vas... me voy.

"H" apaga el cigarrillo en el suelo. Cambio de cámara y observamos la habitación desde la ventana. No hay nadie, sólo un colchón gris, una foto a medio quemar y los restos de lo que en su día fue un paquete de cigarrillos ahora convertidos en humo.





4º Acto:


Escuchamos el silencio de la ciudad dormida solo roto por el sonido de un disparo:
Vecinos en el descansillo, gritos, niños llorando, la policía y una ambulancia.
No hubo nota de suicidio, sólo humo. Humo en la colilla, humo en la pistola y humo en la ventana. Porque toda vida al final no es más que eso... "Humo".

Se cierra el telón.

Aplausos...

No hay comentarios:

 
Búsqueda personalizada