miércoles, 11 de noviembre de 2009

Itxaropena

"M" se levantó con el fulgor del alba, lavó su cara en el frio agua que caia del lavabo en ese mes de Enero.
En la Radio, Calamaro cantaba:

"Es inmoral sentirme mal por haber querido tanto, debería ser prohibido haber vivido y no haber amado"

Miró su reflejo en el espejo, roto y envejecido por los años y la humedad, y se sonrió. Una sonrisa estúpida de idiota felicidad y libertad.

No necesitaba alcohol, nicotina ni pinchazos purulentos, no necesitaba nada realmente. Descubrió que volvía a pensar por sí mismo, sin temor a lo que sus pensamientos pudieran deparar, sin riesgo de recaer en ningún mal pasado y volvió a sonreir.

Cogió su móvil, marco la última llamada en su lista y tras recoger los billetes de su próximo y más importante viaje se paró a observar por última vez los viejos recuerdos de lo que fue su vida y que ahora observaba más como un mal sueño que como una realidad, sus malos momentos se convirtieron en viento...sólo viento.

Cerró la puerta y se encaminó a la estación, su gran viaje acababa de comenzar, pero pese a no ir acompañado, sabia que, por primera vez, no estaba solo.

A veces los pequeños detalles son los que cambian radicalmente la vida de una persona-pensó- a veces pequeñas personas cambian radicalmente los detalles de tu vida.

"Las cosas más triviales se vuelven fundamentales
eliminando los moldes del azar."

No hay comentarios:

 
Búsqueda personalizada