jueves, 5 de enero de 2012

Vidas (en)ajenadas. Elige, que no te elijan.

Que lo urgente no camufle a lo importante.

¡Libres!, orgullosos de nuestros derechos...de nuestra fácil y arreglada vida orientada de la forma en la que creemos desear, o en la que nos han hecho creer desear.

Vivímos esclavizados en nuestra propia vida, ordenada por unos dogmas cuasi inquebrantables creados por aquellos que lucharon décadas atrás en nuestro nombre, en busca y captura de nuestro futuro, nuestro siempre y parece ser que nunca suficientemente nombrado "futuro". Un futuro con unos cauces concretos, los cuáles no tenemos derecho siquiera a debatir. Magnificados por el reluciente adjetivo de "mejor" y no de "bueno", de "correcto" y no de "elegido". Y nosotros, cobardes o conformistas...mismo da, aceptamos la mentira como dóciles ovejas, renunciando a nuestra lucha por la facilidad de seguir las normas, el camino marcado y sus baldosas amarillas.

En el fondo seguimos siendo niños, jugando a no pisar las rayas de las baldosas, pensando que nos vamos a quemar si nos salimos del camino marcado, que todo lo que esté fuera de lo que se considera correcto para nosotros es lava o un fuego infernal que nos quemará y evitará llegar al puerto que quieran para nosotros.

Somos la Generación con mayores posibilidades, derechos y obligaciones. Aceptamos esa realidad pero pedimos que nos cedan el relevo. Alabamos a los miembros del "no hay futuro", los padres de la "democracia" y el estado de "bienestar"...ese que según todos nos educó y al que ahora debemos tanto.

Dejen que elijamos por nosotros, no vamos a hacerlo peor de lo que ya nuestros padres y abuelos lo hicieron en su momento, no por vivir por nuestra cuenta, trabajar con 18 años o enamorarte con 20 estás viviendo la vida a destiempo...al contrario, esa es la historia del ser humano. Pregunten a sus abuelos o a sus padres, cuándo se escaparon de casa, en que barco se alistaron, a qué edad se enamoraron, cuántas camas visitaron y cuántas luchas enfrentaron en una sociedad aún más agresiva y cambiante que la actual. Pregunten y no tengan miedo a escuchar batallitas, pues en el fondo esa es la llave del futuro y nuestra único reclamo... Si ellos vivieron, sufrieron, se enamoraron y odiaron antes de su cuarto de siglo no pedimos ni más ni menos que ellos, sino lo mismo: Ser dueños de nuestra vida.

Es hora de quitarnos el velo de los ojos, olvidar por un momento lo Urgente (trabajo, rendimiento, eficiencia, resultados y más trabajo) y ocuparnos de lo Importante (Amor, amistad, diversiones y sufrimientos, cultura de vida y lucha por nuestros derechos). Hagámos Crac por fin y enfrentémonos por aquello que nos toca. La vida que no vivamos ahora no la recuperaremos dentro de 10 o 20 años encerrados en una oficina o esperando a pagar una hipoteca.

Arriesguémonos a ganar o perder, pero arriesguémonos por nosotros mismos. Y si dentro de unos años se demuestra que acertamos o fallamos, al menos podremos decir que fue nuestra decisión...que vivimos como quisimos y no como nos dijeron.
Elijamos la vida, nuestra vida. Que de aquello de lo que nos arrepentiremos es de lo que no hicimos...jamás de lo que vivimos, porque esa vida, nuestra vida, fue la auténtica elección.

Elige, que no te elijan.

"M".


-Tal vez haya equivocado mis vocaciones, quizá debí dedicarme a algo menos exigente.
-Te dedicas a lo que eres.
-Eres aquello a lo que te dedicas.
-No, te dedicas a lo que eres. Todos nacemos con un don, si no es así, con el tiempo nos perfeccionamos en algo. Lo que sabemos hacer no debemos descuidarlo, ni traicionarlo.
-¿Y si alguien traiciona a su don?
-Se traicionaría a si mismo, y eso es triste.


(La Hora de la Araña)

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